miércoles, 30 de abril de 2008

Despues de tanta alaraca con la 21 feria del libro

Buenas noches mis queridos amigos desocupados, o como diría un tipo viejísimo que leí alguna vez, desocupado lector:
después de tanta fregadera con lo del cuento que iban a publicar pues ah no se...
Mejor hablemos de la feria. No está tan buena como uno se espera, sobre todo yo que voy después de casi cuatro años de abstinencia por un motivo bastante estúpido pero válido; y es que da mucha pereza irse para la feria del libro sin siquiera tener la oportunidad de llevarse alguito para la casa, bueno, algo distinto a los miles de volanticos y panfleticos que regalan por todo Corferias. Pero esta vez y gracias al ahorro obligado que me ha provocado mi lesión, me llevé unos buenos pesos para darme gusto y no quedar como el niño que entra sólo a la juguetería a esperar que un alma caritativa se apiade y le de un carro a control remoto, de esos que no tienen cable sino que son por señal de radio, en fin.

Estuve dos horas y media en el pabellón 6, donde están algo así como las editoriales mas famositas, se ve mucha novela colombiana, mucho Nóbel por ahí, pero qué desastre que continuamos con el auge tremebundo de don Coelho, el cual se da el lujo de tener un poster gigantesco, de esos tamaño paradero publicitario, con la portada de la ultima edición de su Hit Number One El Alquimista. Carajo, quisiera yo poder tener ese mismo afiche en mi cuarto, si si, el de Coelho, si yo se que lo detesto, pero por eso mismo, si ese pelmazo puede escribir vainas que se vendan tanto y que la gente lo adore tanto como el último dios de la creación impresa, pues coño que yo también puedo y hasta tengo mejor estilo.
Pero bueno, estuve dando vueltas en mis muletas por lado y lado, vi varias cositas muy bonitas y otras hermosísimas, lástima los precios, era como ver esas mujeres extremadamente hermosas, buenas tetas, buen culo, una actitud que te fascina e hipnotiza, pero una exigencia bancaria que te destroza la moral; una completa tristeza no ser parte de la elite que tiene acceso a estos placeres mundanos: las viejas extremadamente buenas y los libros extremadamente hermosos (el orden de los adjetivos puede intercambiarse con el de los sustantivos).

Ah si, el cuento, no salio como lo habíamos escrito, no es nuestro cuento, se parece pero no es, lástima que los editores lo cagaran de esa forma.

Un abrazo a todos, que descansen.

Pdta: el cuento original se encuentra en www.andrelegion.wordpress.com se llama De la furia a la sangre y de la amnesia a la muerte. Si se me pasa el mal genio un día de estos subo los dos, el que publicaron y el que escribió Legión.

viernes, 25 de abril de 2008

Sentido Animal

Para Laura, nada personal.

Todo es irreal, tan solo un soplo y las coincidencias se dan

tan solo un giro y todo puede cambiar

que es ficción que es realidad,

nada

al fin y al cabo todo puede pasar.

La conocí hace un año, del modo más patético que puedes conocer a alguien, en un Chat. Ella estaba fuera del país, pero igual era como si estuviera cerca, hablábamos todas las noches, en una ventanita de computador en la que expresábamos nuestras ideas, nos conocíamos y dejábamos ver el lado amable que siempre mostramos. Meses después regresó al país, estaba llena de sueños e ilusiones, una carrera por terminar y una familia en caos completo.

Luego de casi dos meses nos vimos, era completamente distinta a lo que me esperaba encontrar, sin embargo era fascinante, hablaba de todo y conocía muchas cosas que compartíamos de manera tácita. Nuestra primer cita fue en un lugar alejado de todo y de todos, como si quisiéramos olvidarnos del mundo comenzamos a caminar por aquella montaña, subimos y subimos hasta cansarnos, la conversación pasaba de un tema a otro espontáneamente. Las cosas se daban fácilmente, no había prejuicios a pesar que ella era una mujer que tenía mil veces el dinero que yo alguna vez podría conservar en mi bolsillo. De repente nos dimos cuenta que los sentimientos y la relación había trascendido, ya no éramos dos entes detrás de una máquina, éramos dos personas caminando juntos, cogidos de la mano, expresando ideas, sintiendo, viviendo. En este momento recuerdo con un cigarrillo aquel día y siento como vuelven a mi aquellas imágenes, la ciudad bajo nosotros, víctima de nuestras emociones, cómplice de aquella cita.

Meses después éramos novios, teníamos una relación basada netamente en el sexo y el amor que ella me juraba, yo me aprovechaba de ella, quería conocer su mundo, salir a los lugares de moda, pertenecer a un grupo que no era el mío; lo único que quería de ella era su vida. No puedo decir que no la amé, o que jamás sentí algo por ella, pero como todo, el amor también se acaba, la gente se interpone y las relaciones se dañan. Después de cuatro meses terminamos, dejamos de hablarnos, yo me escudé en el alcohol y jamás volví a verla.

Un año después nos hemos reencontrado, he vuelto a verla y decidimos salir juntos, las cosas no han cambiado mucho, su aspecto es el mismo, solo que yo ya no soy un idiota pretendiendo ser, ahora SOY ese idiota. Decidimos vernos en mi casa, aquella que queda en la mierda, lejos de todo y de todos, ella necesitaba algo, lo sabía. Entramos en mi cuarto, de inmediato puse a sonar algo de la música que solíamos escuchar juntos, extrañamente ella también ha cambiado y me exige colocar algo de lo que antes detestaba. La conversación que se da es tan solo una actualización, noticias nuevas y reclamos antiguos, como era de esperarse pasamos a recordar viejos momentos, lugares comunes, sensaciones particulares. No podía seguir con aquello, el amor revivía, la excitación seguida del explícito deseo sexual llenaba el ambiente. No lo soporté mas, decidí invitarla a comer, pero no sabía que la cena iba a ser este cuerpo.

Sorpresivamente me encontré en ella, besando su cuello, acariciando un par de senos espectaculares grandes y siempre disponibles que tanto disfrutaba antes. No podía besarla, no en los labios, me sentía como si me estuviera traicionando a mi mismo, había jurado no volver a ella, no estar de nuevo con aquella mujer que cambió todo en mi, aquella que me hacía sentir la libertad del sexo sin prejuicios. Pero fracasé como siempre, no pude resistirme, él es mas poderoso que yo, manda sobre todo mi cuerpo, me dice que hacer y cuando hacerlo, y ese era el momento.

Ella no era estúpida sabía que si no la besaba era por algo, así que se molestó conmigo y me dijo que se sentía como una puta a la que no se le permiten los besos.

No, no era ella, era yo, la estúpida pelea interna entre las emociones y las ideas que no me permitían hacerlo, sin embargo de nuevo él, reclamó lo suyo y me obligó a besarla; no digo que no quisiera, sólo que no lo deseaba.

Nos fundimos en un beso profundo y dulce, beso lleno de recuerdos y completamente excitantes, la tiré en la cama, seguí pegado a sus pezones que ya estaban listos, duros y firmes pidiendo succión. Ella se detuvo, me recordó que no estábamos solos, que había más gente en la casa. Maldita sea, no podía dejar pasar este momento, puta vida, era el momento preciso, ya era todo calor, ya era todo emoción, ya no reaccionaba ante ideas.

Le propuse irnos a otro lado, un sitio donde pudiéramos hacer lo que quisiéramos sin que nadie nos molestara. Accedió, no lo dudó, quería terminar lo que habíamos empezado, no podía dejar las cosas sin terminar. Cogimos un bus y fuimos a dar en un motel.

-habitación sencilla por favor, 3 horas. Ah y una cerveza.- dije a la camarera mientras observaba aquel ambiente tan bien conocido por mi y nuevo para ella, las paredes llenas de una pintura esmaltada que permitían lavarlas fácilmente, supongo que era por cuestiones de higiene, uno nunca sabe donde podrían escupir los demás.

Me sentía extraño, siempre me sucede, es incómodo entrar a una residencia, ya sabes que es lo que vas a hacer, no hay vuelta de hoja, solo entras, pagas, te acuestas, te desnudas, la penetras un par de veces y luego te vas.

Nos acostamos y como siempre encendí la televisión, no me gusta el silencio en estos sitios, puse cualquier canal y comenzamos a besarnos nuevamente, casi instantáneamente me vi envuelto en ella, desnudo, en su interior, empujando mi verga hasta el fondo, hasta que ella gimiera cada vez mas y mas. No podía detenerme siempre era placentero hacerlo con ella. Siempre fue divertido, siempre fue excitante, su aroma, su piel, la sensación de tenerla sobre mi, cargando su cuerpo, liberándonos de todo, olvidando el mundo, siendo nosotros uno solo, esperando que las carnes superaran lo físico y se manejaran, se acoplaran. El sexo no es solo sexo, es una expresión animal, es la resolución del cuerpo, si, así lo veo yo, como si nada de lo que hubiera en este mundo importara tanto o tan poco, el sexo es solo eso, sexo, sentimiento animal, instinto.

Nunca he podido hacerlo bien, nunca he sentido mayor cosa que lo que siento mientras me masturbo, sin embargo, aquella noche, era perfecta para este pedazo de carne tieso y esperando botar su líquido como una ballena que sale a la superficie a respirar. Lo hicimos no se cuantas veces, siempre del mismo modo, siempre exigiendo nuevas cosas, siempre pidiendo algo más del otro, siempre pensando en uno, pero al mismo tiempo creando formas de placer para el otro. La cerveza había hecho su efecto, solo necesitaba de una para querer siempre lo mismo, ir por detrás.

Empezamos a revolcarnos nuevamente y yo la puse en cuatro, como a un perro que su amo quiere castigar comencé a manejar sus caderas, dirigiéndola por su pelo, su centro era tibio, húmedo, regocijante de placer, palpitaba fuerte y pedía más y más; creí que había llegado el momento, sin decir nada la agarre fuertemente de sus nalgas, las traje hacia mi con un golpe seco y fuerte, se unieron a mi pelvis, lo hice un par de veces más, cada vez mas fuerte y al final saqué mi verga sedienta y ataqué sin clemencia, un grito de dolor circuló por los alrededores, su ano era demasiado estrecho y yo no alcanzaba a penetrar bien en ella, gritó desesperada de dolor, no quería seguir, pero yo ya no era consciente, mis sensaciones habían poseído todo lo que tenía de racionalidad, así que no me detuve, seguí intentándolo, ella siguió gritando, gimiendo, sollozando, no me importaba, era mi placer, ya no existía más gusto por ella, ya no habían emociones, ya no habían sentimientos, ya no había humano, ahora era solo animal. Solo carne exigiendo placer.

Terminé en su interior, no pude evitarlo, tardé menos de 10 minutos en hacerlo mientras ella seguía gimiendo y exigiendo que parara; me detuve, lo saqué, le di vuelta y la besé.

Hoy sigo recordando aquel momento. No nos volvimos a hablar, ella sigue pensando en mi, yo sigo pensando en aquella noche y en otras tantas que pasamos juntos teniendo sexo. Supongo que ahora hay alguien mas que se revuelca dentro de ella, que la hace sentir todo lo que yo nunca pude, que la hace correrse desesperada envuelta en sudor y placer. Pero sin embargo se que aún me extraña y extraña mi sexo, como yo a ella, como yo a su sexo.

Noticias de actualidad

Hola de nuevo, como se podrán dar cuenta mis amigos, lectores fantasma, no he vuelto a actualizar el blog desde hace mucho tiempo y es que desafortunadamente me partí la pata; carajo, que dolor tan grande, pero bueno, el cuento es que como me tuvieron que operar y meter clavos y toda la vaina (ya casi puedo ir a pedir plata al veinte de julio) pues no había podido salir de la cama y ponerme a actualizar el blog.
En fin, ya me estoy recuperando y las cosas vuelven a la normalidad, así que aprovechré para subir un pequeño relato de esos que andaban por ahí refundidos y que aún se encuentra sin editar del todo. Un abrazo a todos y cualquier duda, inquietud, consejo, madrazo y/o similares, será bien recibido.
Hasta la próxima

jueves, 10 de abril de 2008

CARNE SALADA

Solo quiero informar a mis fantasmas lectores que hoy he dado el primer paso importante en mi carrera de escritor, o bueno, no precisamente hoy, pero pues se verá el resultado en la feria del libro:
Lugar: Stand 141, Pabellón 6, Piso 2, Corferias
Fecha: Martes 29 de Abril de 2008
Hora: 6:00 PM

Gracias.

lunes, 7 de abril de 2008

Si lo saca, lo mato

Húmedo y tibio, son las dos formas más exactas para describir el interior de una mujer. Supongo que siempre será así y esto es lo que menos me importa en tanto pueda estar allí adentro, abriendo paso con mi verga empalmada y dura, agarrado fuertemente como niño en época lactante, sujetando tus nalgas y lamiendo tu cuello. El sudor comienza a brotar, hace que las heridas hechas en la espalda debido a los rasguños, profundos, como si buscaras despojar de esa carne que te convierte en humano y te impide ser dios ardan. La presión sobre la pelvis, el esfuerzo por sentir la mayor cantidad de placer posible invade la mente, los sentidos, las razones. Los besos cesan, ya no es necesario convencerte de que tanto te amo, no es imperativo mostrarte mi aprecio, ya no lo quieres, ya no lo buscas, solo quieres ese maldito pedazo de carne que se adentra por en medio de tus piernas, lo quieres, cada vez mas fuerte, cada vez mas dentro. Siempre recuerdo la frase “si lo saca lo mato”. Nunca advirtieron nada acerca de quedarme dormido.

sábado, 29 de marzo de 2008

RENATA

Tal parece que por aquí nadie se atraviesa, pero igual no es que importe mucho por ahora, ya que si no se lo doy a conocer a nadie, pues como complicada la vaina.
Por eso mismo pues me siento con más libertad de andar publicando pendejadas y babosadas, como esas de contarle a todo el mundo lo que ando leyendo por estos días y que me tiene completamente fascina, Angosta de Faciolince; debo decir que tiene de los peores diálogos que he podido leer jamás en una novela, pero que se salva magistralmente por su buen contenido, su reflejo "ficcionario" de la realidad colombiana y la inclusión de historias graciosas y llenas de apuntes que halagan al lector y ofenden a otras lectoras (léase el apartado de la mitad del libro).
Pero bueno, ese no es el tema que me trae hoy por estos lados que tenía bastante abandonados por falta de motivación. Resulta que hace un par de semanas (talvez unas 4 o 6, no recuerdo bien) me encontraba revisando mi correo y vi el panfleto ese raro que me llega de confabulacion, un periódico virtual que jamás he entendido por qué me llega, pero que no dejo de leerlo cada que puedo, tiene sus cositas medio interesantes. En fin, el cuento es que estaba leyendo el periódico y me enteré de una convocatoria del distrito para un taller de cuentos, y como casi todo lo del distrito es gratis y a mi me fascina ese mmm... digamos, adjetivo, pues me le pegué de una, envié mis textos, una minificción y un par de relatos cortos, uno de ellos es Mierda de pájaro, publicado mas abajito, los otros dos textos los subiré pronto, apenas haga unas pequeñas correcciones de estilo -o cuando se me antoje-. Luego de un tiempo, ni me acordaba yo de la tal convocatoria esa, y tráquete, he sido seleccionado, que bien, me alegró la noche que llegaba después de uno de esos días que no valen la pena vivir, envié el correo de confirmación y fue hoy la cita en la biblioteca El Tunal. Primero que todo, súper bonita la casita esa, bien moderna, un diseño rústico, pero con muchas curvas, llena de espacios amplios y un detalle muy bonito y es la posibilidad de ver entre salas, mejor dicho, yo no se nada de arquitectura, así que no sabría definir bien lo de la visibilidad, pero en fin, regresemos a lo de Renata, ah si, porque así se llama el grupo de gente que organiza la cuestión. Renata es un grupo de escritores o de talleristas de literatura -no se bien como es el cuento- o como que de los dos, que se dedican como a hacer obras de caridad con la gente que quiere escribir y pues le dan el palancazo. Yo, completamente ignorante de lo que se venía, llegué al taller y me di cuenta que la gente es básicamente la misma de todos lados, los que se ve que leen todo lo que encuentran, los que no cogen el libro sino para adornar bibliotecas, los que trabajan duro para sacar un buen texto y los que no dejan de escribir porque no saben que mas hacer; yo no se de cual seré, pero soy de los buenos.
Renata cautiva y atrapa, seduce con sus propuestas y sobre todo con su experiencia, no puedo dejar de verla como una mujer atractiva y bastante aprovechable, algo así como una puta con contactos, sobre todo eso, contactos.
Esperemos que el taller salga bastante productivo, hay que darle con toda y a partir de ella, se alimentará el blog -o eso espero, para seguir con la cadena de mujeres que inspiran-.
Buenas noches.

domingo, 9 de marzo de 2008

mierda de pájaro

Salimos del bar, estábamos bastante borrachos, no era solo el aguardiente, los martinis y la cerveza, también la excitación del momento. Afuera se podía seguir oyendo la música que invadía el sitio. La noche había estado pasada por el alcohol y la marihuana, la melodía y los besos constantes que ella me ofrecía, sus caricias, su amor. Pero no era ella a quien verdaderamente quería dar todo, no, para ella solo tenía el cuerpo, mientras que para Ema, para ella estaba todo, el cuerpo, la carne, las sensaciones, la inspiración, el tributo del alma. Pero sin embargo ella seguía preocupada por su maldito artista, no la habría dejado en paz aunque ella quisiera, lo tenía en la mente rondando como un fantasma, como un alma en pena que no deja descansar los habitantes de una casa, que no deja a los demás tener lo que les corresponde, tan solo por el hecho de haber habitado allí antes.

Nos sentamos en el anden, nuevamente apareció la pipa, la picadura seca y el encendedor que dio vida a la sensación de relajamiento y libertad. Comenzamos a charlar, la conversación fue fluyendo entre la pipa y unas cuantas cervezas que había comprado en la tiende de en frente. Hablábamos de cosas sin importancia, al fin y al cabo de que más puede hablar un trío de personas ebrias. Luego el tema fue tomando un rumbo inesperado, de repente nos vimos envueltos en una discusión acerca el amor, de los sentimientos, las putas relaciones, eso que no te deja dormir y a veces te pone a soñar (?). Ellas decían –oh, grandiosa novedad- que todos los hombres estamos llenos de mierda por dentro, que al fin y al cabo nuestro cerebro no sirve para más que dar ordenes a nuestro cuerpo y obviamente la favorita de ellas era irrigación –si, la de irrigar sangre hasta el pene y tener una erección-. Creo entenderlas, al fin y al cabo también estoy lleno de mierda, mierda dura y fría –no como el puto artista que es mierda caliente y blanda-, pero al fin y al cabo mierda. Es normal serlo, todos hemos estado rodeados de mujeres que nos quieren, nos odian, nos aman, se divierten con nosotros mientras les entregamos todo lo que tenemos para darles y hasta más de lo que alguna vez podríamos tener. Pero luego hacen algo, nos damos cuenta que si nosotros estamos llenos de mierda humana, ellas están repletas otro tipo de mierda, mierda de pájaro. Esa mierda que siempre te cae cuando menos lo esperas, no huele feo y además creo que es la que tiene la apariencia menos desagradable de todas las que he visto, hasta podría llegar a decir que hacen parte de la estética típica de monumentos de parque y de iglesias de pueblo, sin esta gruesa capa de desechos aéreos, un Simón Bolívar dejaría de lado su imponencia y se podría ver fácilmente que es un enanito muy cómico enfundado en un traje colonial y una espada colgada de su cintura, además que mejor representación de la iglesia que una casita donde todo el mundo llega a cagar, a cagar sus penas, sus pesares, peticiones y favores, pero definitivamente a cagar. Pero bueno, volvamos a lo de la mujer, ellas están llenas de mierda de pájaro, se ven bonitas, adornan lo que sean, esconden y resaltan bellezas que nadie percibe; definitivamente lo manejan todo a su antojo, solo dales cinco minutos, deja que te muestren sus tetas y ya te tienen enganchado; o dales otros cinco, deja que te enseñen como pueden mover su boca y ya la tienes empalmada. Dales diez minutos y estás completamente perdido, te has enamorado, no la quieres dejar ir y quieres que sea para ti solamente, jamás volverás a mirar a otra mujer, ella es tu diosa eterna, no hay mujer mas hermosa, tan solo vives por ella y para ella, jamás habrá mujer más grandiosa que ella. Te vienes, lo sacas, te das vuelta y duermes.